El receso de tres semanas en el mercado lanero australiano se fue y se llevó consigo 87 centavos del Indicador de Mercados del Este (IME), parte por las turbulencias financieras ocasionadas por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, parte por la calidad de la lana oferta y también por un agosto que continúa siendo de vacaciones en el hemisferio norte.
Esta semana se reactiva el mercado lanero australiano, con mucha expectativa a nivel del mercado interno, teniendo en cuenta la quietud con la que se encuentra tanto la oferta como la demanda. El receso que ha transcurrido en las últimas tres semanas, como es tradicional, coincide con el verano en el hemisferio norte, es decir donde se encuentran los principales compradores de lanas, por lo que la demanda del exterior también se encuentra reducida y a la espera de los remates en Australia para marcar nuevas referencias a nivel internacional.
El Dr. Marcelo Secco, CEO del grupo Marfrig para el Cono Sur de América, participó en la jornada de ayer en una jornada organizada por Radio Tabaré de Salto, conjuntamente con Lab. Köning y Marfrig, donde disertó sobre las perspectivas del mercado de la carne.
En diálogo con Tardáguila Agromercados, señaló que "la carne ovina no está contemplada en el acuerdo Unión Europea-Mercosur". En este sentido dijo que "en los últimos años en las instancias de pre-acuerdo, que después no se cerraban los acuerdos, nunca estuvo la carne ovina, entre otras cosas porque el interés es propio de Uruguay solamente".
El mercado lanero australiano está finalizando su quinta semana de la nueva zafra, 2019-2020, retomando sus actividades con 46.148 fardos inscriptos que serán distribuidos en los tres centros de ventas. El volumen inscripto, superior al de semanas anteriores, podría llevar a que las ventas comenzaran el día martes, en lugar de miércoles y jueves como estaba previsto inicialmente.
El Indicador de Mercados del Este cerró el pasado 11 de julio en US$ 17,54 por kilogramo base limpia, 2% por encima del cierre de la zafra pasada, pero lejos de los valores alcanzados en este momento de la zafra anterior.
La disminución de la oferta en 16,6% durante la pasada zafra, según Australian Wool Innovation, sumado a una producción menor también este año, teniendo en cuenta el alto nivel de faena que ha tenido Australia debido a la sequía que viene padeciendo hace algunos años, determinan un factor positivo para las expectativas de precios.
Sin embargo, en un mercado global de libre comercio, existe un importante número de variables donde existen además factores negativos, como la guerra comercial entre China y Estados Unidos y la tendencia de los consumidores a nivel del propio gigante asiático así como también en Europa, que son los principales mercados de consumidores de productos de lana para las clases media y alta.
Otro de los factores que aún genera incertidumbre está asociado a los contratos pendientes en Sudáfrica, luego del caso de aftosa en el continente africano. Ese volumen de lana, aún desconocido, se encuentra en una nebulosa entre China y Sudáfrica, por una serie de requisitos que aún no están debidamente ajustados entre las autoridades de ambos países, generando así una preocupación por el momento y la forma que se liberará dichos contratos.
Las ventas en principio están marcadas para miércoles y juves, aunque no se descarta que comiencen en la jornada del martes debido al volumen inscripto por los productores australianos. La oferta se distribuirá en 14.212 fardos en Sidney, 23.861 fardos en Melbourne y 8.075 en Fremantle. Para las semanas siguientes la oferta está prevista en 35.480 y 29.060 fardos.
El mercado lanero interno en Uruguay retomó las esquilas pre-parto esta semana luego de varios días de inactividad debido al estado del tiempo, con precipitaciones en prácticamente todo el país. Ayer el tiempo inestable en el norte llevó a que muchos productores terminaran sus lotes en los galpones.
En el mercado lanero a nivel interno, la operativa continúa siendo reducida, con negocios que se van concretando puntualmente. Aún no hay un mercado armado con volúmenes de negocios que permitan poner referencias más abarcativas del universo de negocios que se pueden concretar en el país, por lo que se van conociendo referencias puntuales semana a semana.
Las exportaciones de carne ovina de adultos aumentaron un 17% en 2018-19, alcanzando 188,000 toneladas, mientras que las exportaciones de cordero alcanzaron un récord de 275,000 toneladas. El fuerte incremento de exportaciones durante el pasado año, no sorprendió a Australia debido a los altos niveles de faena de ovinos y corderos, ya que los productores eliminaron existencias debido al impacto de la sequía y los altos costos de los alimentos para el engorde.
La problemática de las jaurías de perros y el abigeato están generando una honda preocupación en todo el sector ovejero y principalmente en el norte del país, porque a pesar de los incesantes reclamos y reuniones mantenidas entre las gremiales y las autoridades, el problema continúa creciendo y sin una posible salida al final del túnel.
Es así que recorren a través de las redes sociales y los grupos de Whatsapp, las imágenes de ovejas mordidas por los perros, restos de abigeatos o lo que podría ser una de las gotas que desborda el vaso aquí por el norte, es haber encontrado 15 capones degollados al costado el alambrado en un predio de la zona de Sequeira, en el límite de Artigas y Salto.
El mercado lanero a nivel interno está enfocado a las esquilas preparto y con mucha ansiedad por parte de los productores para conocer referencias y poder comenzar a concretar negocios. En este sentido Francisco Preve, el encargado del departamento de lanas de Megaagro en el norte del país, dijo que “la gente está tomando adelanto sin fijar precio” y a la espera de una recuperación de los valores tanto a nivel internacional como local.
A nivel del mercado interno, la operativa continúa siendo escasa y los pocos negocios que se concretan son por volúmenes muy pequeños, que no logran ser referencias claras de mercado. En el contexto general los operadores consultados por Faxlana, indican que la industria espera que el productores plantee sus aspiraciones de precios y depende de la cercanía a lo que entienden debería estar el mercado comienzan a negociar o descartan el negocio. En este sentido un merino tradicional en el norte debería posicionarse en el eje de los US$ 9,00 para comenzar a dialogar, según la expresión de varios operadores consultados. “Si el productor pide US$ 10, agradecen y se retiran sin negociar o plantear algún valor opcional, en cambio si te acercas a los US$ 9,00 ahí se comienza a analizar el lote más detenidamente” dijo un operador consultado.
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