
La rápida recuperación de los precios del gordo, sostenida por la mejora de los valores de exportación, llegó inmediatamente a los precios de la reposición, en especial en el caso de los animales formados que compran los corrales de engorde y categorías próximas para las pasturas mejoradas, caso de las vacas de invernada.
Las referencias de los novillos de unos 400 kilos aptos para participar de la cuota HQB-481 de la Unión Europea pegaron un salto de unos 20 centavos de dólar en los últimos días, con referencias que se ubican en US$ 3,20 a US$ 3,30 el kilo carcasa. Las vaquillonas también son firmemente demandadas, con cotizaciones unos 10 centavos por debajo de los machos.
Son animales que tienen que llegar a peso de faena con menos de 2 años y medio, por lo que se compran con 2 años o poco más.
Eso significa que se trata de la generación parida en la primavera de 2023, que es la del entore de la seca, por lo que es relativamente reducida. Esa escasez de oferta también se refleja en el mercado, promoviendo un recalentamiento adicional.

Fuentes del sector señalaron que el crecimiento de la demanda se dio en principio desde los corrales propiedad de la industria, de lo que se pueden inferir dos visiones desde los frigoríficos: escasez de oferta de animales terminados para los próximos meses del año y aumento de los precios de exportación que permiten elevar los costos del negocio sin afectar el resultado final.
La demanda desde los corrales se había moderado cuando se dio la corrección a la baja en los precios del gordo entre octubre y noviembre pasado.
Sin embargo, se recompuso rápidamente con la recuperación de los valores en las últimas semanas. Las expectativas son que este año la cantidad de animales terminados a grano supere el ya elevado volumen de 2025.
Pero no solo aumentan los valores de los animales que se terminan en los corrales. Pasa lo propio con las vacas de invernada. En los remates de esta semana se superaron los US$ 2,20 por kilo, referencias que no se alcanzaban desde fines de octubre. No es coincidencia, también desde que comenzó la corrección a la baja en los precios del gordo.
La tendencia alcista abarca en realidad a los precios de todo el complejo ganadero, con los terneros retornando al entorno de los US$ 3,50 el kilo. El año empezó muy bien, falta un poco de agua y que el dólar valga algo.
