En el marco del tradicional Taller de Diagnóstico de Gestación Vacuna los veterinarios participantes destacaron que aun el 60% de los productores no revisan los toros previamente al entore, lo que luego determina muchas veces en un menor porcentaje de preñez.
El Dr. Lauro Artía destacó que actualmente en el sector criador, el diagnóstico de gestación es una práctica consolidada y universalmente aceptada; sin embargo, en el otro extremo de la ecuación reproductiva, la evaluación de los toros continúa siendo una materia pendiente en una porción significativa de los establecimientos ganaderos.
Aunque las estadísticas presentadas en el taller, muestran una evolución de las tasas históricas del 18% al 43% de adopción de estos trabajos, el profesional advirtió que “seguimos todavía con un 60% de los productores casi que no revisa los toros”, remarcando que la revisación debería considerarse, al igual que el tacto en las hembras, “una actividad rutinaria en nuestro rodeo”.
Toros no aptos
Tanto la literatura científica internacional como la casuística local confirman que entre el 10% y el 30% de los toros examinados presentan algún tipo de limitación para cumplir con su función durante el período de entore. En este sentido, Artía dijo que sobre un muestreo de 25.000 toros evaluados, se detectó un 17% de animales no aptos o cuestionados. Esto implica que, en rodeos sin control veterinario previo, casi dos de cada diez reproductores salen al campo con fallas que comprometen los resultados del entore.
En rodeos chicos a cargo de un único reproductor, si el toro asignado resulta infértil o subfértil, la preñez se desploma de forma directa. En cambio, en rodeos con entore múltiple suele asumirse erróneamente que los machos sanos compensan las fallas de los demás debido a su capacidad de servicio, pero “el tema es cuando ese toro no apto es el toro dominante y no deja trabajar a los otros, ahí es cuando se aparecen los problemas” dijo el veterinario.
Costo real
Artía señaló que en esquemas de entore convencionales, las vacas disponen, con suerte, de tres celos para quedar preñadas, y desperdiciar uno de esos ciclos a causa de un reproductor que no monta o no fertiliza adecuadamente tiene una penalización productiva directa, según explicó “está probado, 30 kg de terneros menos cada celo perdido”.
Para ilustrar este concepto con números de campo, el veterinario indicó que mientras que la cabeza de parición promedia 180 kilos al destete y el cuerpo alcanza los 150 kilos, la cola apenas llega a los 120 kilos.
Aun manteniendo un idéntico porcentaje final de preñez en el establecimiento, la diferencia de peso entre destetar una ternerada de cabeza frente a una de cola representa una brecha económica superior a los 11.000 dólares por lote.
Ante esta ecuación, la inversión en sanidad y reproductores calificados adquiere otra dimensión, ya que “un toro que la temporada pasada costó 4.000 dólares, se paga solo, en una temporada sobradamente”.
Patologías más comunes
La revisación preservicio no solo determina la calidad seminal, sino que evalúa la capacidad física y locomotora del reproductor para desplazarse por el campo, detectar el celo y concretar el servicio.
En toritos jóvenes de primer servicio, los rechazos más habituales se concentran a nivel testicular, destacándose la falta de circunferencia escrotal para la edad, asimetrías marcadas o hipoplasias.
Al entrar en servicio activo, en los adultos predominan las afecciones podales y las lesiones en el aparato reproductor externo. En este sentido, Artía explicó que “el pene es el órgano fundamental donde asientan la mayoría de las lesiones en los toros adultos”, originando hematomas, quebraduras, abscesos, adherencias y prolapsos de prepucio. Con los años, los animales más viejos suman desgaste dentario y patologías oculares como el cáncer de ojo.
Asimismo, el profesional recalcó que el estado andrológico es dinámico y la tarea no concluye al soltar los animales al potrero. Por eso insistió en que “seguir evaluando el toro durante el servicio es fundamental; hay que estar arriba de los rodeos es algo que hace realmente la diferencia”.

