La empresa radicada en el centro del país comenzó con las primeras siembras y espera acelerar la actividad en los próximos días. Nicolás Martínez señaló que el crecimiento responde principalmente a razones de rotación y estimó un punto de equilibrio en el entorno de kg/ha 5.000.
Agromotora Flores (AMF) proyecta aumentar entre 10% y 15% su superficie de maíz de primera en la zafra 2026/27, en un escenario en el que se espera un crecimiento del cultivo a nivel nacional. El Ing. Agr. Nicolás Martínez, director de la empresa, explicó a Informe Tardáguila que la expansión prevista responde fundamentalmente a "aspectos estructurales" de la rotación y no a una apuesta puntual por las perspectivas climáticas o de precios.
“Nosotros crecemos un 10% o 15%, pero más que nada estructural”, señaló. AMF ha incrementado progresivamente la presencia del cereal por las necesidades de las rotaciones, la incorporación de nuevos campos y, este año, por algunas áreas de invierno que se perdieron y quedaron disponibles.
Martínez consideró que también puede aumentar el maíz de primera a nivel nacional, aunque se mostró más cauteloso sobre qué ocurrirá con las siembras tardías por el riesgo de chicharrita.
Una ventana de siembra que habrá que aprovechar
Las condiciones actuales permiten comenzar temprano con la implantación. AMF inició la actividad con parte de su maquinaria y prevé trabajar a pleno en los próximos días. Martínez señaló que, ante las perspectivas de un año Niño y el riesgo de excesos de agua más adelante, será importante aprovechar las oportunidades que ofrezca el clima.
“Vamos a tener que estar atentos a cuando esté la ventana de siembra. Apenas se pueda, salir”, resumió.
En materia de costos, estimó que un maíz de primera puede ubicarse actualmente cerca de US$/ha 1.000, aunque aclaró que todavía no tiene cerrado el presupuesto definitivo. Entre los componentes mencionó una semilla en el entorno de US$/ha 200 y una aplicación de unos 250 kilos de urea, con el fertilizante en referencias de US$/t 550-600. A esto se suma el costo de la tierra, que podría aumentar ante la recuperación que mostró el precio de la soja.
Con una referencia para el maíz de aproximadamente US$/t 220, Martínez ubicó el punto de equilibrio en el entorno de kg/ha 5.000. “No es disparatado”, consideró sobre el rendimiento necesario para cubrir los costos. De todos modos, advirtió que una expansión importante de la superficie también obligará a prestar atención a la comercialización: si bien creció la demanda de corrales, tambos y empresas de raciones, “si se aumenta el área, todo eso se empieza a complejizar”



