SUL dio a conocer las recomendaciones para el manejo del ovino en noviembre y diciembre, dos meses en los que las decisiones sobre sanidad, alimentación y destete de los corderos inciden en buena parte del desempeño productivo.
Para noviembre, el SUL recomienda revacunar contra clostridiosis a corderos y corderas, una medida preventiva clave para proteger a los animales jóvenes frente a enfermedades que pueden provocar pérdidas importantes. Completar el esquema a tiempo permite que la inmunidad esté al nivel esperado cuando los animales atraviesan una etapa de mayor exigencia, previa al destete.
También aconseja preparar con anticipación el potrero donde se destetarán los corderos. Debe haber permanecido libre de ovinos durante 90 días, de modo de reducir la carga de larvas de parásitos gastrointestinales, y ofrecer pastura fina, agua y sombra. Además, recomienda pastorearlo con animales adultos, una práctica que ayuda a mantener la pastura en buen estado y con forraje tierno para los corderos.
En diciembre, la prioridad pasa por la planificación del destete. El SUL propone evaluar la posibilidad de destetar los lotes de corderos de punta de parición, es decir, los nacidos al comienzo de la temporada y, por lo tanto, los de mayor edad y desarrollo. Al momento de destetar, sugiere observar la calidad de la pastura para definir si es necesario suplementar a corderas y corderos y evitar que el destete se traduzca en pérdida de peso o freno del crecimiento.
En materia sanitaria, el SUL aconseja encerrar las distintas categorías para realizar un repaso por la incidencia de miasis (bicheras), una situación favorecida por las temperaturas más altas del verano. También recomienda monitorear las parasitosis gastrointestinales mediante el recuento de huevos por gramo de materia fecal (HPG) en ovejas y recrías, lo que permite conocer la carga parasitaria real y decidir con fundamento si es necesario dosificar.



