La medida, de carácter reservado, busca prevenir la reiteración de riesgos por residuos de medicamentos veterinarios, plaguicidas o contaminantes ambientales en productos de origen animal.
El artículo 136 del proyecto de Rendición de Cuentas autoriza al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), a comunicar a establecimientos de faena e industrias procesadoras de productos de origen animal la nómina de predios que hayan sido objeto de observación sanitaria por detección de residuos de medicamentos veterinarios, plaguicidas o contaminantes ambientales.
La comunicación tendrá "carácter reservado y estará limitada a los actores directamente vinculados a la cadena de control sanitario". Su uso queda restringido a fines de prevención, inocuidad alimentaria y gestión de riesgos comerciales en la exportación, quedando expresamente prohibida su utilización para otros fines.
La medida apunta a cerrar una brecha concreta. Según el diagnóstico que acompaña el artículo, "si bien actualmente es posible detectar la presencia de residuos de medicamentos veterinarios, plaguicidas o contaminantes ambientales, no siempre se cuenta con mecanismos normativos suficientemente ágiles para que esa información sea utilizada en forma oportuna por los actores clave de la cadena productiva para prevenir la reiteración o propagación del riesgo".
La inclusión de un predio en la nómina deberá estar respaldada por resultados analíticos válidos y verificados por la autoridad competente. El titular será notificado y contará con las garantías del debido procedimiento administrativo.
El Poder Ejecutivo reglamentará los criterios de inclusión y exclusión, los plazos de permanencia en la nómina y los mecanismos de actualización, en el marco de la normativa vigente en protección de datos personales.
Entre los resultados esperados se mencionan el fortalecimiento de la inocuidad de los alimentos de origen animal, la mejora en la gestión de riesgos sanitarios, la consolidación del sistema de trazabilidad y el incremento de la confianza de los mercados internacionales. También se destaca la protección de los productores que cumplen con la normativa.
La propuesta cuenta con la opinión favorable de la Comisión Honoraria Nacional de Salud Animal (Cohnasa), lo que refuerza su fundamento técnico.
