El veterinario Guillermo de Nava relevó tasas cercanas al 90% en rodeos del norte, aunque con una leve caída frente al año pasado y mayores costos asociados al manejo reproductivo.
En una entrevista con Valor Agregado en Oriental Agropecuaria y Carve, el médico veterinario Guillermo de Nava trazó un panorama de los diagnósticos de preñez en el norte del país, y resumió el escenario con claridad: “la preñez es alta, pero hay señales que preocupan”.
Sobre una muestra de 14 rodeos y más de 15.000 vientres evaluados en Salto, Artigas, Tacuarembó y Cerro Largo, la tasa de preñez promedio se ubicó en 89,6%.
Sin embargo, el dato implica una caída de entre 1 y 1,5 puntos porcentuales respecto al entore anterior, pese a condiciones climáticas en general favorables en buena parte del norte.
Más anestro y mayor costo por preñez
De Nava explicó que la leve baja en los porcentajes se vincula a una mayor incidencia de anestro, que este año alcanzó niveles de 31%, unos cinco puntos por encima del ciclo previo.
Este escenario obligó a intensificar herramientas de manejo como el destete precoz, lo que elevó los costos. En los rodeos analizados, se utilizaron más de 22 kilos de ración por preñez lograda, frente a los 16 kilos del año pasado, lo que implica un sobrecosto estimado de unos US$ 2,5 por vaca preñada.
A nivel productivo, el técnico evitó proyectar el impacto en la próxima zafra de terneros, al tratarse de una muestra acotada y con productores de alto nivel técnico. No obstante, señaló que se entoraron más vacas que el año pasado en esos sistemas, lo que podría amortiguar parcialmente la caída en los porcentajes.
En paralelo, advirtió sobre la creciente presión sanitaria, en particular por la garrapata, que en algunas zonas ya condiciona decisiones productivas e incluso limita el uso de potreros.
El escenario combina, así, buenos niveles productivos con señales de mayor complejidad en los sistemas de cría, tanto por factores reproductivos como sanitarios.

