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La incertidumbre internacional sostiene el valor del nitrógeno, con una demanda expectante en agricultura pero más firme en ganadería y lechería.

El mercado de fertilizantes atraviesa un escenario de alta volatilidad, condicionado por factores geopolíticos y movimientos en la demanda internacional, que han impactado directamente en los precios y en la toma de decisiones de los productores.

Así lo señaló Santiago Raffo, responsable del Área de Insumos de Megaagro, en el marco de la Expo Melilla quien describió un mercado con “marchas y contramarchas” y con fuerte sensibilidad a los eventos externos.

“La incertidumbre sigue muy marcada. En la región del estrecho de Ormuz se produce y circula entre 30% y 40% del nitrógeno mundial, y eso hace que cualquier conflicto impacte rápido en los precios”, explicó.

Nitrógeno firme y con subas recientes

Tras un inicio de año en el que el mercado esperaba una baja, el conflicto internacional terminó generando el efecto contrario: una rápida suba de precios y un ajuste inmediato en los valores internos.

En los últimos días, además, una licitación de India volvió a presionar al alza, reforzando la firmeza del mercado.

“Hoy los valores están extremadamente firmes y se ajustan muy rápido a lo que pasa afuera”, indicó Raffo.

En cuanto a referencias concretas, la urea azufrada se ubica en torno a US$ 850, mientras que la urea común se mueve en el eje de US$ 970–980, dependiendo de condiciones comerciales y forma de pago.

La noticia de este viernes de una liberación del estrecho de Ormuz por parte de Irán trajo alivio a los mercados y fuertes correcciones a la baja en la cotización del petróleo. 

Demanda expectante en agricultura

El escenario actual encuentra a la agricultura con márgenes ajustados y con la cosecha de verano por comenzar, lo que ha llevado a una postura cautelosa en la demanda.

El resultado es un mercado interno “muy parado”, con productores a la espera de mayor claridad en los precios y en la evolución del contexto internacional.

A esto se suma la incertidumbre sobre los cultivos de invierno, donde el costo del nitrógeno puede incidir directamente en el nivel tecnológico y en la superficie sembrada.

“Si estos precios se mantienen, puede haber recorte de área o un uso menos intensivo de tecnología”, advirtió.

Ganadería y lechería sostienen el uso

En contraste, la situación es diferente en los sistemas productivos de carne y leche, donde la relación insumo-producto continúa siendo favorable.

Si bien los márgenes se han reducido —llegando a caer hasta 50% frente a meses anteriores—, Raffo entiende que el uso de fertilizantes se mantendrá, aunque con mayor foco en la eficiencia.

“No creo que nadie deje de implantar una pastura por el precio del fertilizante. Va a haber un uso más prudente, pero va a haber uso”, afirmó.

Fósforo y potasio: subas más moderadas 

En el caso del fósforo y el potasio, los aumentos han sido más moderados en comparación con el nitrógeno, aunque también reflejan el impacto del contexto internacional.

Según Raffo, los fertilizantes fosfatados y binarios subieron en el orden de 30%, mientras que el potasio registró incrementos de entre 10% y 15%.

En cuanto a la disponibilidad, el mercado muestra una oferta suficiente, en parte porque la demanda agrícola ha sido más débil.

“No hay abundancia, pero hay disponibilidad. Si la demanda fuera normal, el stock sería mucho más ajustado”, reconoció. 

 

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