El bloque europeo comunicó que el país no puede firmar los certificados sanitarios necesarios desde el 8 de mayo, no por un brote sanitario sino por la falta de un programa de vigilancia de surra equina que exige el reglamento europeo.
La Unión Europea le informó al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca que Uruguay no puede firmar los certificados sanitarios necesarios para exportar caballos al bloque, según consignó Montevideo Portal en base a una carta oficial de la Comisión Europea dirigida al director general de Servicios Ganaderos, Marcelo Rodríguez.
El documento precisa que Uruguay no puede certificar équidos para su entrada a la Unión porque no presentó ante la comisión su programa de vigilancia de la surra, consignó Montevideo Portal.
Uruguay había notificado la presencia de surra equina en el sistema internacional Wahis, con tres reportes durante 2025 y una comunicación a la Organización Mundial de Sanidad Animal el 23 de abril de este año. El reglamento europeo permite seguir exportando desde un país con la enfermedad presente si el establecimiento de origen estuvo libre de surra los seis meses previos al embarque y si se presentó un programa de vigilancia ante la comisión. Uruguay cumplió la primera condición, pero no la segunda.
El problema de fondo es estructural: acreditar los seis meses libres de enfermedad requiere identificación individual de los animales y registro de sus movimientos, y Uruguay no cuenta con un sistema nacional de trazabilidad equina —a diferencia del bovino—, con la excepción de los caballos de carrera, que tienen microchip financiado por los propios criadores.
Según productores consultados por Montevideo Portal, más de setenta caballos de enduro, polo y raid están parados en el país con ventas cerradas y compradores esperando en el exterior, y también quedaron inhabilitados los embarques hacia Emiratos Árabes Unidos y otros destinos que hacen escala en Alemania.
El sector equino uruguayo mueve un valor bruto de producción de unos US$ 335 millones anuales —cerca de 0,7% del PIB— y sostiene unos 18.000 puestos de trabajo, según un estudio de Uruguay XXI y el MGAP.
El diputado colorado Carlos Rydström cuestionó al ministerio en la comisión de Presupuesto y Hacienda, y sostuvo que el episodio pone en juego "la credibilidad sanitaria del país".
Consultado sobre la situación, el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, sostuvo que el mercado europeo permanece sujeto a restricciones sanitarias y descartó que el cierre obedezca a incumplimientos por parte de Uruguay.
“No está cerrado, acá lo que hay es un problema: hay una enfermedad que hay que declarar. El mercado de Europa se usa para ir a otros mercados. Apareció una enfermedad grave de los caballos; hay que denunciarla y, momentáneamente, no te dejan. Estamos evaluando con la Comisión Europea cómo hacemos para superar esto. Pero no es que hayan cerrado porque hayamos hecho una cosa horrible”, afirmó, según recogió Montevideo Portal.