El precio de las acciones de Minerva Foods y MBRF registraron fuertes bajas en la Bolsa de San Pablo tras la sorpresiva reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, en un contexto de caída generalizada de los activos brasileños y depreciación del real.
Minerva fue la más afectada entre los grandes frigoríficos, al ser la más expuesta al mercado brasileño: sus acciones perdieron 25,5% en las dos primeras ruedas de la semana y cerraron el martes a R$ 3,18. MBRF acumuló una baja de 13,7% en el mismo período, hasta R$ 16,04.
El mercado había llegado a la segunda vuelta electoral con expectativas de un triunfo de Flávio Bolsonaro. La victoria de Lula provocó una fuerte corrección de las posiciones y volvió a centrar la atención de los inversores en las perspectivas de las cuentas públicas y las tasas de interés. El Ibovespa cayó casi 14% el lunes y retrocedió 0,44% el martes, cuando las acciones de ambas compañías continuaron bajando.
La caída de Minerva se produjo pese a que la devaluación del real puede favorecer a las empresas exportadoras, al convertir sus ingresos en dólares a una mayor cantidad de moneda local.
De todos modos, parte de la facturación de los frigoríficos proviene del mercado doméstico, lo que limita ese efecto.
Previo a la elección, el Banco Safra ya preveía resultados operativos más débiles para Minerva en el tercer trimestre, por la reducción de los embarques brasileños a China tras agotarse la cuota y por el aumento del costo del ganado.
En el caso de MBRF, se conoció además que China suspendió desde el 22 de octubre las importaciones de carne vacuna de su planta de Promissão, en San Pablo. La prensa brasileña atribuyó la medida a la detección de residuos de medicamentos veterinarios, aunque el aviso chino no detalló el motivo.


