China oficializó la aplicación de nuevos aranceles antidumping a las importaciones de crema y quesos procedentes de la Unión Europea, una medida que encarece el acceso de estos productos al mercado chino y representa un nuevo foco de tensión comercial entre ambas partes. La decisión fue anunciada por el Ministerio de Comercio de China y entrará en vigor el 13 de febrero de 2026, con vigencia prevista hasta 2031, informó el portal Dairy Reporter.
Los aranceles adicionales alcanzan hasta 11,7%, que se suman a los gravámenes ya existentes, elevando de forma significativa el costo de ingreso de estos productos europeos a China. La medida es el resultado de una investigación antidumping iniciada en 2024, en la que las autoridades chinas concluyeron que las exportaciones europeas habrían causado un perjuicio a la industria láctea china. Inicialmente, Beijing había propuesto tasas considerablemente más altas, de hasta 42,7%, que luego fueron reducidas tras negociaciones con Bruselas.
Según el gobierno chino, la investigación determinó que el sistema de formación de precios de la leche cruda en la Unión Europea estaría distorsionado por subsidios, otorgando una ventaja competitiva injusta a los productores europeos. Desde Europa, en cambio, se rechaza esa interpretación y se sostiene que las políticas agrícolas comunitarias cumplen con las normas internacionales.
El impacto potencial es relevante: la UE ha sido históricamente un proveedor importante de crema y quesos para China, especialmente en productos de mayor valor agregado.
Desde el sector industrial europeo, la European Dairy Association advirtió que los nuevos aranceles podrían reducir sensiblemente los envíos y erosionar la competitividad frente a países como Australia y Nueva Zelanda, que cuentan con acuerdos comerciales preferenciales con China.
La medida se da, además, en un contexto de tensiones comerciales más amplias entre China y la UE, que incluyen disputas en otros sectores, como los vehículos eléctricos. Para la industria láctea europea, el desafío será sostener su presencia en el mercado chino o redireccionar exportaciones hacia destinos con condiciones de acceso más favorables, en un escenario global cada vez más marcado por medidas defensivas y conflictos comerciales.

