Mientras se espera por el fallo de una investigación por posible dumping desde Argentina y Uruguay, la Comisión de Agricultura aprobó un proyecto que busca restringir el uso industrial de leche en polvo importada, con el objetivo de proteger la producción local y sostener el ingreso de los productores.
La Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de Brasil aprobó un proyecto de ley que prohíbe la reconstitución de leche en polvo importada y otros derivados para consumo humano dentro del país. La iniciativa apunta directamente a industrias lácteas y empresas que operan en el territorio brasileño.
La propuesta define como reconstitución el proceso de agregar agua u otros medios al polvo para transformarlo en leche líquida o utilizarlo en la elaboración de productos como quesos, yogures, leche condensada o crema.
Protección a la producción local
El principal argumento detrás del proyecto es la defensa de la producción nacional frente a la competencia externa, en particular de productos que, en muchos casos, reciben subsidios en sus países de origen.
El relator del proyecto, el diputado Zé Silva (União-MG), sostuvo que la medida busca preservar un sector clave para la economía brasileña, tanto por su peso productivo como por su impacto social.
“El sector lechero es fundamental porque genera ingresos, empleo y contribuye a mantener a las familias en el medio rural”, señaló.
La prohibición no alcanza a los productos importados destinados directamente al consumidor final, siempre que se comercialicen en envases de retail y cumplan con las normativas sanitarias vigentes.
El foco está puesto en evitar el uso de leche en polvo importada como insumo industrial, una práctica que ha sido cuestionada por su impacto en los precios internos y en la competitividad de los productores locales.
Antecedente en Paraná
El proyecto toma como referencia una experiencia previa en el estado de Paraná, donde una normativa similar habría permitido reducir en torno a 50% las importaciones y mejorar los precios pagados a los productores.
Además, se argumenta que este tipo de medidas facilita la fiscalización y mejora la trazabilidad de los productos lácteos en el mercado interno.
Próximas etapas
El texto deberá ser analizado ahora por la Comisión de Constitución y Justicia. En caso de avanzar, tendrá que ser aprobado por ambas cámaras del Congreso y posteriormente promulgado por el Poder Ejecutivo.
La eventual reglamentación de la ley, en caso de aprobarse, deberá definirse en un plazo de hasta 180 días, incluyendo los mecanismos de control y las sanciones correspondientes.
Fuente: Agencia Cámara de Noticias, adaptada por MilkPoint
