El déficit hídrico que venia afectando a distintas zonas del sur del país activó una respuesta técnica específica del Instituto Plan Agropecuario, que definió un conjunto de acciones orientadas a fortalecer el acompañamiento a los productores ganaderos, más allá de la ausencia de la declaración formal de emergencia agropecuaria. Desde la institución se subraya que el objetivo central es “anticipar y mitigar los impactos productivos y económicos del déficit hídrico”, preservando la viabilidad de los sistemas ganaderos.
La estrategia se apoya en una articulación directa con el Programa PROCRÍA y en el despliegue territorial del Plan Agropecuario, lo que permite una intervención “técnica coordinada, focalizada y de rápida implementación”. El enfoque no se limita a la coyuntura climática inmediata, sino que busca sostener el capital productivo de los sistemas de cría, en un contexto donde las restricciones forrajeras y de agua comienzan a incidir en los resultados económicos de los establecimientos.
Acompañamiento técnico
En función de su rol como institución pública de extensión, el Plan Agropecuario orienta su accionar a “brindar información objetiva, herramientas técnicas y acompañamiento directo a los productores”. En ese marco, se desarrollan instancias virtuales de intercambio técnico dirigidas a productores y técnicos de los departamentos más afectados, con foco en el análisis del estado productivo, la disponibilidad forrajera y de agua, y la evaluación de escenarios de corto plazo.
Estos espacios también abordan la discusión de alternativas tecnológicas y de manejo frente al déficit hídrico, así como el análisis del impacto económico de distintas decisiones, considerando su efecto sobre el resultado del ejercicio y la preservación del capital productivo. El énfasis está puesto en decisiones como el ajuste de carga, el manejo de categorías y el uso estratégico de las reservas, procurando que cada medida se evalúe en términos productivos y económicos.
Trabajo en territorio
Complementando las instancias virtuales, el Instituto Plan Agropecuario impulsa un ciclo de reuniones presenciales en predios, coordinadas con organizaciones de productores locales. Estas actividades priorizan “el análisis conjunto de situaciones prediales reales” y la discusión técnica y económica de decisiones clave en contextos territoriales concretos, promoviendo además el intercambio entre productores y técnicos.
En paralelo, se desarrolla una difusión sistemática de medidas de manejo recomendadas para situaciones de déficit hídrico a través de los canales institucionales y redes sociales del Instituto. Según se señala, se priorizan “mensajes claros, oportunos y técnicamente fundamentados”, con énfasis en la anticipación y en la toma de decisiones informada, como forma de reducir riesgos y evitar impactos mayores sobre los sistemas ganaderos.
Herramientas, focalización y apoyo a la cría
Dentro de este esquema, el Plan Agropecuario promueve el uso de sus herramientas web como apoyo a la gestión predial, entre ellas MEGANE y el Índice de Plato de Comida, junto a otros instrumentos de monitoreo y planificación que facilitan el análisis técnico–económico y la evaluación de escenarios productivos.
En el marco del Programa PROCRÍA, también se avanza en un relevamiento y caracterización inicial rápida de los predios que presentan condiciones productivas y económicas más comprometidas.

