En el este del país, los resultados reproductivos muestran una fuerte dispersión tras la seca, con impactos directos en las decisiones productivas de los criadores.
En diálogo con Valor Agregado de Radio Oriental y Carve, el médico veterinario Jorge Rivero, director de Campo XXI, describió un escenario dispar en los diagnósticos de preñez en el este, condicionado por la falta de lluvias en pleno verano.
“La seca fue muy intensa y ya se está reflejando en porcentajes realmente bajos”, afirmó, y precisó que en algunos casos “hemos encontrado hasta 40% de preñez en gente prolija, que hace todos los deberes”.
En contraste, los rodeos que lograron entorar temprano, desde mediados de octubre, alcanzaron niveles superiores al 85%, lo que marca una fuerte brecha dentro de la misma región.
Entore, venta o retención: las decisiones en juego
Rivero señaló que esta heterogeneidad llevará a una caída en el promedio general de preñez en la zona este, que podría ubicarse en el eje de 70%-72%, por debajo de los niveles del año pasado.
Con este escenario, los productores enfrentan una disyuntiva clara: vender vacas falladas, retener vientres o incluso volver a considerar el entore de otoño.
“El productor se va a ver en una disyuntiva”, sostuvo, al señalar que el buen valor de la vaca de invernada convive con la necesidad de sostener la producción de terneros.
En ese marco, anticipó que se dará una combinación de estrategias. Por un lado, una mayor oferta de vacas de invernada, pero también decisiones de retención y entores fuera de época, buscando recomponer los rodeos hacia la próxima primavera.


