El mercado interno de carnes cerrará 2025 con un consumo per cápita estimado en 100,5 kilos por habitante, el registro más alto de la última década, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). El aumento representa 1,2 kg más que en 2024 y confirma la solidez de la demanda interna de proteínas animales, pero al mismo tiempo, el incremento de la importación de carnes.
El director de Información y Estadísticas de INAC, Ing. Agr. Jorge Acosta, confirmó que “vamos a estar en esos 100 kilos”, destacando que el aumento se observa en prácticamente todas las carnes, con excepción de la ovina, que continúa mostrando una retracción en el consumo promedio.
La carne bovina liderará el consumo en 2025 con 49,4 kg por persona, seguida por la carne aviar con 25,7 kg y la carne porcina con 23,1 kg.
En contraste, la carne ovina descenderá a 2,3 kg por habitante, confirmando la pérdida de participación que viene registrando en los últimos años.
Desde INAC se señaló que el crecimiento del consumo interno está fuertemente asociado a un mayor ingreso de carne importada, especialmente en bovinos y porcinos. En ese sentido, Acosta explicó que “el crecimiento se da fundamentalmente por carne de origen importado, no por carne de origen nacional”, lo que permite sostener el mercado interno mientras una mayor proporción de la producción local se orienta a la exportación.
En términos de precios al consumidor, todas las carnes registraron aumentos nominales en 2025. La carne bovina subió 9,1%, la aviar 11,3%, la porcina 7,2% y la ovina 27,1%, sin que ello afectara de forma significativa el nivel de consumo.
Finalmente, desde INAC se remarcó la importancia de analizar la distribución del consumo dentro de la población. “No nos basta con los 100 kilos, sino que esos 100 kilos se distribuyan de forma adecuada”, afirmó Acosta, destacando los programas que el instituto desarrolla junto al Ministerio de Salud Pública para facilitar el acceso a la proteína animal en sectores vulnerables.

