Brasil se encamina a consolidar su liderazgo en el comercio mundial de soja y sus derivados en 2026, apalancado en una cosecha récord y en una demanda internacional que se mantiene firme, especialmente desde China.
De acuerdo con proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción de soja en la campaña 2025/26 alcanzaría 177 millones de toneladas, lo que permitiría elevar las exportaciones a 113 millones de toneladas, un nuevo máximo histórico y un aumento de casi 4% respecto al ciclo anterior.
El crecimiento exportador estaría impulsado principalmente por los envíos a China, que continúan expandiéndose en el marco de las actuales tensiones comerciales entre ese país y Estados Unidos. Según el USDA, esta dinámica refuerza el rol de Brasil como proveedor estratégico del mercado chino, aun frente a episodios puntuales de suspensiones sanitarias que no han alterado el flujo general del comercio.
En paralelo, el organismo prevé una mayor exportación de productos industrializados. Las ventas externas de harina de soja se proyectan en torno a 24 millones de toneladas, mientras que las de aceite de soja alcanzarían 1,5 millones de toneladas, más de 15% por encima del ciclo previo. El aumento de la molienda, impulsado por la mayor demanda interna de biodiésel y por la expansión de la capacidad industrial, refuerza el perfil exportador brasileño y consolida su peso en los mercados globales de oleaginosas y subproductos.
