La escalada del conflicto en Medio Oriente —tras la guerra declarada por Estados Unidos e Israel contra Irán y las represalias del país persa— dominó el comportamiento de los mercados agrícolas durante la última semana y generó un impulso alcista para los granos en Chicago.
El impacto se explicó, en buena medida, por el salto del petróleo, que fortaleció las expectativas de mayor uso de biocombustibles derivados de soja y maíz, además de alterar flujos logísticos, mercados financieros y paridades cambiarias.
En ese contexto, los fondos de inversión tuvieron un papel determinante en la dinámica de precios, relegando en muchos casos los fundamentos propios del mercado agrícola.
Soja: quinta semana consecutiva en alza
La soja completó cinco semanas consecutivas de subas en Chicago.
El contrato mayo avanzó 2,56%, de US$/t 430,18 a US$/t 441,20, mientras que la posición julio subió de US$/t 434,59 a US$/t 445,70.
Uno de los motores del mercado fue la fuerte suba del aceite de soja, que escaló 7,65% en la semana, hasta US$/t 1467,81, el nivel más alto desde mayo de 2024. En lo que va del año acumula un alza superior al 35%.
El movimiento respondió principalmente al encarecimiento del petróleo tras el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, por donde transita más de 25% del comercio marítimo mundial de hidrocarburos, lo que elevó las expectativas de mayor demanda de biodiésel.
Entre los datos positivos para la soja estadounidense se destacó el informe semanal de inspección de embarques del USDA, que registró despachos por 1,13 millones de toneladas, por encima del rango esperado por el mercado. De ese volumen, 734.698 toneladas tuvieron como destino China.
Sin embargo, otros factores potencialmente bajistas quedaron relegados frente al impacto geopolítico. Entre ellos, el avance de la cosecha en Brasil, que ya supera el 50% del área, y las previsiones que vuelven a proyectar volúmenes récord para la campaña 2025/26.
Consultoras privadas como Agroconsult y AgResource elevaron sus estimaciones de producción brasileña hasta 183,1 millones de toneladas y 182,4 millones, respectivamente.
Trigo: subas por riesgo geopolítico y fertilizantes más caros
El trigo también cerró la semana en alza, impulsado por la tensión geopolítica y por compras de los fondos de inversión.
En Chicago, el contrato mayo subió 4,27%, de US$/t 217,32 a US$/t 226,59, mientras que el julio avanzó 4,42%, hasta US$/t 229,72. En Kansas, las subas fueron aún mayores, con mejoras cercanas al 7%.
Uno de los factores centrales fue que el conflicto en Medio Oriente afecta un polo clave de demanda mundial de trigo, lo que podría llevar a varios países de la región a reforzar sus reservas estratégicas.
A esto se suma el impacto sobre los costos de producción. El precio internacional de la urea, un insumo fundamental para el cultivo, aumentó entre 15% y 24% en distintos mercados, lo que genera dudas sobre el nivel de fertilización y, por lo tanto, sobre los rindes de las próximas campañas.
También aportó sostén al mercado el agravamiento del déficit hídrico en las zonas trigueras de Estados Unidos. Según el USDA, el 56% del área de trigo de invierno enfrenta algún nivel de sequía, frente al 24% registrado un año atrás.
Pese a este contexto alcista, algunos factores bajistas pasaron desapercibidos para el mercado, como las flojas ventas externas de trigo estadounidense y la apreciación del dólar frente al euro, que mejora la competitividad del cereal europeo.
Fuente: Granar Research.
