Desde París
El trader Daniel Castiglioni señaló desde SIAL París que la salida de Brasil del mercado europeo está generando nuevas oportunidades para el Mercosur, aunque los compradores todavía disponen de existencias. Para China, anticipó un escenario de fuerte competencia por los cupos de importación y destacó el creciente interés por la carne enfriada de mayor calidad.
La salida de Brasil del mercado europeo de carne vacuna está modificando los flujos comerciales y abre oportunidades para Uruguay, Argentina y Paraguay, especialmente en el segmento de carne congelada para uso industrial. Sin embargo, los elevados precios de los proveedores alternativos y las existencias acumuladas por los importadores europeos están demorando la concreción de nuevos negocios.
Daniel Castiglioni, director y fundador de Casti Trading, señaló a Informe Tardáguila y Oriental Agropecuaria, durante SIAL París, que la demanda mundial de carne vacuna continúa firme y que los principales mercados mantienen necesidades de abastecimiento.
“La demanda de carne vacuna a nivel mundial, de todos los mercados, sigue tirando de alguna manera del carro, con necesidad de más producto”, afirmó.
En Europa, la salida de Brasil a partir de setiembre dejó un espacio importante en el abastecimiento de carne industrial. Según el operador, ese volumen deberá ser sustituido principalmente por mercadería de Uruguay, Argentina y Paraguay, aunque existe una diferencia considerable entre los precios que ofrecía Brasil y los valores actuales de sus competidores.
Castiglioni explicó que algunos compradores ya aceptaron precios superiores para asegurar el funcionamiento de sus industrias, mientras otros prefieren esperar hasta consumir las existencias de carne brasileña.
Estimó que, en términos generales, los importadores cuentan con stocks para unos dos o tres meses, aunque la situación varía considerablemente entre empresas.
“Hay gente que la vio venir y se estoqueó muchísimo más”, comentó. De todos modos, advirtió que los elevados precios actuales de la carne implican un esfuerzo financiero importante para mantener mercadería almacenada, especialmente en una Europa con menor dinamismo económico.
Demanda activa en China
En el mercado chino, Castiglioni observó una demanda activa, aunque con importadores que continúan presionando para conseguir reducciones de precios.
“China viene tirando bien de producto, intentando bajar los precios siempre”, señaló.
Parte de esa estrategia responde a las existencias de carne brasileña y a la expectativa de que el próximo 1º de enero se renueve la cuota de importación de Brasil.
El operador consideró que la salida del mercado europeo podría llevar a los frigoríficos brasileños a concentrar un volumen adicional de exportaciones hacia China durante los primeros meses de 2027.
En ese escenario, algunos participantes del mercado especulan con que Brasil podría agotar su cuota anual, superior a un millón de toneladas, entre mayo y junio.
“Hay como un pánico de que después no va a haber carne”, explicó Castiglioni, al referirse al incentivo de los compradores chinos para asegurar abastecimiento antes de que se complete el cupo brasileño.
Aclaró, sin embargo, que se trata de una hipótesis comercial y que todavía resulta imposible determinar cuándo se agotaría efectivamente la cuota. El operador también señaló que existen versiones sobre una eventual ampliación del cupo brasileño por parte de China, pero insistió en que no hay elementos suficientes para anticipar una decisión.
“El gobierno chino toma una decisión y es muy hermético. No empieza a hablar; cuando da el anuncio, lo da y listo”, expresó.
Uruguay puede ganar espacio con carne enfriada
Castiglioni consideró que las restricciones a las importaciones brasileñas pueden generar oportunidades adicionales para Uruguay y Argentina, siempre que sus precios resulten compatibles con los valores que está dispuesto a pagar el mercado chino.
Recordó que, ante el riesgo de que determinados proveedores agotaran sus cuotas, algunos importadores chinos comenzaron a buscar carne en orígenes que anteriormente tenían menor participación.
“Hemos vendido carne de Colombia porque necesitaban carne fuera de la cuota”, ejemplificó.
En paralelo, destacó el creciente interés de China por la carne vacuna enfriada y de mayor calidad, un segmento que presenta mejores perspectivas de estabilidad comercial que el negocio tradicional de carne congelada industrial.
En particular, valoró las recientes operaciones de carne enfriada uruguaya con destino a China a través de Chile, una alternativa logística que permite reducir los tiempos de tránsito y preservar una mayor vida útil del producto.
También señaló que la mayor participación de animales terminados a corral responde a una demanda internacional dispuesta a reconocer diferencias de calidad.
“Es más estable y los saltos de precio no son tan grandes como puede ser la carne industrial de pasto congelada”, explicó.
De todos modos, advirtió que se trata de productos de mayor valor, que requieren un esfuerzo financiero más importante por parte de los operadores.
China mantiene interés por la carne ovina
Consultado sobre el negocio de carne ovina, Castiglioni indicó que los precios de China han registrado una recuperación moderada, todavía insuficiente para impulsar un aumento significativo de los volúmenes comercializados.
Señaló que existen oportunidades principalmente para ovejas pesadas, aunque actualmente otros destinos, como Medio Oriente y Europa, pueden ofrecer condiciones comerciales más atractivas para determinados productos.
De todas formas, consideró que China continuará como un destino para la carne ovina uruguaya, siempre que los precios permitan concretar negocios.




