La situación de déficit hídrico que atraviesa el país fue analizada en profundidad por la institucionalidad agropecuaria, que se reunió el 13 de enero de 2026 junto a otros organismos del Poder Ejecutivo para evaluar el estado actual y definir medidas de respuesta. Tras ese encuentro, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, fue categórico al señalar que, según la información técnica disponible, no existen fundamentos objetivos para declarar la Emergencia Agropecuaria, aunque sí se resolvió desplegar un conjunto de herramientas de apoyo y mantener un monitoreo permanente. “Lo que nos dice el informe técnico es que no tenemos una condición objetiva de declarar emergencia agropecuaria, sí de atender la situación del déficit hídrico que han sufrido los productores de todas las ramas”, afirmó el jerarca.

Fratti explicó que el análisis se realizó tomando en cuenta tanto el déficit acumulado como el aporte de las lluvias registradas en los últimos días, las cuales mejoraron de forma transitoria la situación hídrica. En esa línea, INUMET informó que el evento actual presenta características diferentes a sequías anteriores, con una afectación más acotada en el tiempo, aunque con impactos desiguales según zonas y rubros. La región sur del país aparece como la más comprometida, incluyendo Canelones, Colonia, Florida, Lavalleja, Maldonado, Montevideo, Rocha y San José, con efectos visibles en la producción ganadera, la horticultura y algunos sistemas agrícolas.

Medidas anunciadas

En función de ese diagnóstico, el MGAP resolvió avanzar con medidas inmediatas orientadas a aliviar la situación financiera y productiva de los establecimientos más afectados. El ministro confirmó que se planteó a Presidencia la postergación del vencimiento de enero del aporte patronal rural al BPS para esos ocho departamentos. “Vamos a plantear la postergación del BPS en ocho departamentos”, señaló Fratti, subrayando que se trata de una herramienta clave para dar oxígeno financiero a los productores en un momento de restricción forrajera y costos elevados.

Otro de los anuncios relevantes fue la autorización para el pastoreo en la faja adyacente a rutas nacionales y caminos rurales, una medida excepcional que busca atender situaciones de falta de forraje. Fratti reconoció que esta habilitación puede implicar riesgos sanitarios, pero remarcó su necesidad en determinados contextos productivos. “Sabiendo que puede haber algún inconveniente desde el punto de vista de sanidad, pero es imprescindible para gente que tiene dificultad de forraje”, expresó. La decisión apunta principalmente a productores ganaderos con limitaciones severas de disponibilidad de pasto.

En el plano financiero, el ministro destacó el rol del sistema bancario público y de las herramientas de microcrédito. “Está el Banco República, que va a sacar una línea específica para el déficit hídrico”, indicó, y agregó que República Microfinanzas también está atenta y abierta a los productores que lo necesiten. Estas líneas buscan facilitar capital de trabajo y atender gastos asociados al manejo de la escasez de agua y alimento. Paralelamente, el Instituto Nacional de Colonización está instrumentando apoyos para colonos, con énfasis en créditos e inversiones en infraestructura hídrica.

Desde el punto de vista técnico, el Instituto Plan Agropecuario y el programa Procría están desplegando asistencia directa y divulgación de buenas prácticas para enfrentar el déficit hídrico, mientras que el MGAP coordina con OSE, intendencias y DINAGUA acciones vinculadas al suministro de agua para consumo humano y producción familiar. En este marco, se acordó facilitar los trámites ante el Ministerio de Ambiente para el registro y autorización de alumbramientos de agua, especialmente pozos, con el objetivo de acelerar soluciones en predios afectados.

Fratti también hizo referencia a la situación de los productores más vulnerables, en particular los de menor escala. “Estamos estudiando medidas para aquellos muy pequeños productores, tanto del sector de la cría como del sector granjero, que claramente son los que tienen una afectación más importante”, afirmó. En ese sentido, desde el MGAP se evalúan apoyos económicos específicos para los casos más críticos, sin descuidar el seguimiento de la evolución climática. El ministro fue enfático al despejar inquietudes sobre el abastecimiento: “Esto no quiere decir ni que haya aumento de precio, ni que tengamos escasez de los productos de la horticultura”.

Más allá de la coyuntura, la comunicación oficial del MGAP subrayó que el Estado viene trabajando en estrategias de mediano y largo plazo para mitigar el riesgo de sequías, promoviendo inversiones en agua como política pública. Entre ellas se destacan la Estrategia Nacional para el Desarrollo del Riego, las convocatorias “Agua para la producción familiar” y “Agua para la granja 2026”, además de beneficios fiscales a través de COMAP. También se avanza en el fortalecimiento de los seguros agropecuarios, la adopción de tecnologías de manejo del riesgo y el diseño de un protocolo específico para eventos de sequía.

“El desafío es atender la situación actual sin perder de vista el futuro”, resumió Fratti en rueda de prensa, en un contexto donde la coordinación interinstitucional y la información técnica aparecen como ejes centrales de la respuesta pública ante el déficit hídrico.

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