Uruguay proyecta instalar en 2027 una planta de producción de moscas estériles en San José, con una inversión estimada en US$ 1 millón, informó Búsqueda.
La iniciativa busca desarrollar una fuente nacional de abastecimiento para el combate contra la bichera, después de las dificultades que encontró el programa para conseguir los insectos en el exterior. La proliferación de la mosca de la bichera en América del Norte limita la posibilidad de hacerse de las moscas estériles en el mercado internacional.
El responsable del fideicomiso Salud Animal, Carlos Corujo, adelantó a Agro de Búsqueda que se prevé una instalación modular, con posibilidades de ampliación y traslado. La escala de producción todavía no está definida y dependerá, entre otros factores, de la disponibilidad de personal capacitado. El planteo es avanzar por etapas, aumentando la capacidad a medida que se consoliden los equipos y los resultados.
El desafío de producir a escala ya había sido señalado en abril en la Comisión Nacional Honoraria de Salud Animal (Conahsa). Según el acta publicada por el Ministerio de Ganadería, Corujo destacó entonces los avances en capacitación, equipamiento y coordinación institucional, pero identificó la cría masiva como el “talón de Aquiles” del programa, por las necesidades de espacio e infraestructura.
El esquema inicial contemplaba obtener moscas estériles desde Panamá y, posteriormente, se exploró el suministro desde Mendoza, Argentina. Las dificultades para concretar esas alternativas llevaron a desarrollar capacidades locales, según explicó Corujo a Búsqueda.
En julio de 2025, el MGAP informó que preparaba pruebas en el campo experimental de la Facultad de Veterinaria en Migues y que ultimaba un convenio con el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza para abastecerlas. En diciembre, el ministerio comunicó avances para instalar una colonia de moscas silvestres en el Dilave y acondicionar jaulas experimentales y un laboratorio en Migues. Las evaluaciones incluyen compatibilidad reproductiva, competitividad, dispersión, calidad biológica y cría.
Cortar el ciclo reproductivo
La técnica consiste en criar insectos, esterilizarlos mediante irradiación y liberarlos para que se apareen con las moscas silvestres. Las hembras de la especie normalmente se aparean una sola vez; cuando lo hacen con un macho estéril, los huevos no producen descendencia y se reduce la población de la plaga. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos destaca que esta herramienta debe combinarse con vigilancia y otras medidas sanitarias.
Los costos para la pecuaria uruguaya son significativos. El INIA recoge estimaciones de pérdidas de US$ 40-45 millones anuales por mortalidad, tratamientos y mano de obra asociados a la bichera.
Son referencias de sus proyectos de investigación, no un cálculo actualizado para 2026, pero muestran la dimensión del problema productivo.
La construcción de una planta tampoco resuelve por sí sola el objetivo de erradicación. En la reunión de abril de la Conahsa, el representante de la Comisión Nacional de Fomento Rural, Daniel Salada, planteó la incertidumbre sobre las acciones de los países vecinos: sin un control regional, advirtió, Uruguay podría necesitar mantener la producción y liberación de insectos de forma permanente.


