El especialista argentino Darío Colombatto dio una conferencia en el marco del 34 Congreso del CEA, en Paraguay, sobre los puntos críticos de control en rodeos de cría eficientes. Dijo que “el eje central” es la condición corporal de la vaca, algo que es sabido hace mucho tiempo, pero que no siempre es tenido en cuenta con la importancia que realmente tiene.
“Tenemos que tender a entores de tres meses o menos”, dijo Colombatto, porque si no, las vacas que se preñan tarde tienen una elevada probabilidad de no preñarse al siguiente entore. “Podemos hacer un entore de 120 días, pero las vacas que se preñan tarde, venderlas como vacas preñadas”.
Mencionó dos “premisas”: primera, que la condición corporal la parto determina la duración del anestro pos parto y, segunda, que el status nutricional al momento del servicio determina la tasa de fertilidad de los celos.
Enfatizó en la importancia de que los nacimientos se den temprano, lo cual implica que la vaca se preñe en las primeras semanas del entore. Mostró la diferencia en los ingresos de un predio en el que se pasa de 30% de nacimientos en el primer mes contra otro en el que esa proporción aumenta a 70%. “En un rodeo hipotético de 1.000 vacas de cría, en el que se destetan 750 terneros, pasar de 30% a 70% en el primer mes son 300 terneros más que nacen temprano. A 20 kilos extras por ternero y a US$ 4 por kilo, implican US$ 24.000 más solo por el hecho de concentrar los partos temprano”, expresó.
Colombatto se refirió también a cuál es la edad óptima del primer entore y dijo que no hay una sola respuesta. “La edad óptima es la que te permite no errar en ninguno de los tres primeros partos”, expresó.
Se refirió al entore a los 15 meses, que es una posibilidad, pero recalcó que implica necesariamente un “excelente suministro del recurso forrajero hasta el tercer servicio inclusive”.
La variabilidad en los campos es muy grande. “Cada campo deberá encontrar su edad al primer entore óptima, que es lo más temprano posible” y que cumpla con el hecho de que “no falle” en ninguno de los primeros tres servicios. “La clave son los dos siguientes partos”, recalcó.



