Mediante la Resolución 1.502/026, la cartera activó en sesión permanente a su equipo técnico interinstitucional, coordinado por el subsecretario Matías Carámbula, con foco en planes de contingencia y asistencia crediticia para mitigar el impacto productivo.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca oficializó la declaración del estado de Alerta Institucional para toda la institucionalidad pública agropecuaria del país frente a las proyecciones asociadas al fenómeno de “El Niño” en el verano 2026-2027. La disposición, en la Resolución ministerial firmada por el Dr. Alfredo Fratti, responde a los informes técnicos del Instituto Uruguayo de Meteorología que anticipan un evento de magnitud potencialmente fuerte o muy fuerte para el territorio nacional, alineándose a su vez con lo resuelto semanas atrás por la Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos.
La medida establece el funcionamiento en régimen de sesión permanente del grupo de trabajo de monitoreo y gestión de emergencias agroclimáticas, un ámbito operativo que venía desempeñando tareas desde fines de 2025 y cuya coordinación general quedó formalmente asignada al subsecretario de la cartera, ingeniero agrónomo Matías Carámbula.
Esta estructura congrega a la totalidad de las direcciones ejecutoras del ministerio, áreas clave como Descentralización, el Sistema Nacional de Información Agropecuaria, el Sistema Nacional de Información Ganadera, la Oficina de Programación y Políticas Agropecuarias, la Dirección de Estadísticas Agropecuarias, así como a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana y el conjunto de los institutos agropecuarios de investigación y extensión.
El mandato asignado a este equipo técnico comprende la elaboración y ejecución urgente de un plan de contingencia que permita dotar de agilidad a las respuestas operativas del Estado frente a posibles excesos hídricos e inundaciones. Asimismo, la resolución instruye una articulación estrecha y descentralizada con los gobiernos departamentales, los Comités de Emergencias y los Centros Coordinadores departamentales, con el propósito de optimizar los sistemas de alerta temprana y ordenar los protocolos de actuación territorial a partir de información científica centralizada.
En el plano económico, la resolución prioriza el diseño y la articulación de mecanismos financieros preventivos y de mitigación que fortalezcan la resiliencia de las unidades de producción. Entre las herramientas señaladas para su movilización antes, durante y con posterioridad al evento climático, se destaca la coordinación de líneas específicas a través del fondo de Microcrédito rural del ministerio, la división Microfinanzas del Banco República y el esquema de coberturas del Sistema Nacional de Garantías de la Corporación Nacional para el Desarrollo, buscando dotar de liquidez a los productores y organizaciones del medio rural.
Al fundamentar la iniciativa, el ministro Alfredo Fratti remarcó la importancia de adelantarse a las adversidades climáticas, recordando que del mismo modo que se procedió en el reciente ciclo de déficit hídrico, el compromiso institucional apunta a desplegar todos los recursos técnicos para acompañar al sector productivo con medidas prácticas que amortigüen los daños en los sistemas agropecuarios del país.



