
Fuentes del sector advierten que cambiar 100 mil toneladas de cuota en China por 7 mil toneladas en Europa es un mal negocio que puede generar un antecedente de riesgo a futuro por una oportunidad puntual.
La propuesta de Brasil de intercambiar la cuota de carne bovina de Uruguay en China por la porción brasileña de la cuota Mercosur con la Unión Europea generó una reacción crítica en la industria frigorífica uruguaya. Dos fuentes del sector consultadas por Informe Tardáguila cuestionaron tanto la lógica del intercambio como la viabilidad práctica de la operación.
"Parece un disparate. ¿A quién se le ocurre cambiar 100 mil toneladas por 7 mil?", señaló una de las fuentes, en referencia a la asimetría entre los volúmenes en juego. Pero más allá de los números, el problema de fondo es otro: la falta de licencias del lado europeo. "Por un cupo que además necesita tener una licencia del otro lado. Eso es lo que está entorpeciendo todo el acuerdo con la UE. Las licencias no aparecen. Aunque te tocara 20 mil toneladas, necesitás tener la contraparte. Sin eso no hay match", advirtió la misma fuente, quien descartó que se trate de un problema técnico o informático. "Para mí es a propósito. Van soltando de a 7, 10 o 30 toneladas, y nosotros (por el Mercosur) al no distribuir el cupo le hicimos el caldo gordo", consideró.
La segunda fuente, con perfil más técnico, apuntó a los riesgos de generar un precedente en la relación comercial con China. "No es que no me entusiasma, no. Son conversaciones que se dan a nivel político, sin un análisis bien hecho", señaló.
El punto central de su crítica es la dificultad de revertir una decisión administrativa tomada por China en el marco de un acuerdo tripartito. "Si mañana toman una medida administrativa en función de este antecedente, están generando un precedente. Me parece que eso debería negociarse a otro nivel, como algo más global", consideró. El informante recordó lo complejo que es, a veces, revertir una suspensión de una planta en China porque cuesta encontrar la contraparte.
La fuente planteó que si en algún momento existiera la oportunidad de utilizar cupos excedentes entre países —como ocurrió históricamente cuando Argentina no cumplía su cuota Hilton o cuando Australia y Nueva Zelanda no cubrían la cuota de EEUU— eso debería encuadrarse dentro de los criterios de administración del cupo global y no como un impulso puntual. "Que sea parte del criterio de administración del cupo global, y no un impulso que puede ser una oportunidad para hoy o no", concluyó.


