Con una oferta que continúa escasa, la demanda industrial volvió a afirmarse y los plazos de entrada se redujeron a una semana o diez días. Gastón Araujo ubicó al novillo entre US$/kg 5,75 y US$/kg 5,80 y a la vaca entre US$/kg 5,40 y US$/kg 5,50.
El mercado de haciendas gordas comenzó a mostrar señales de estabilización sobre el cierre de la semana, luego del ajuste de precios observado en las semanas anteriores. Para Gastón Araujo, director de Gastón Araujo Agronegocio, el mercado parece haber encontrado un piso y la industria volvió a mostrar mayor interés comprador.
“Hace unos días tuvimos un poquito el techo, pero me animo a decir que esta semana ya tuvimos el piso”, señaló. Araujo destacó además que los plazos de entrada, que habían comenzado a extenderse, volvieron a acortarse ante una mayor demanda de ganado.
Para los novillos, las referencias se ubican actualmente entre US$/kg 5,75 y US$/kg 5,80, mientras que las vacas cotizan en un rango de US$/kg 5,40–5,50. Las entradas se manejan entre una semana y diez días como máximo.
Del lado de la oferta, no se observó por ahora un incremento significativo. “Muy poca oferta”, resumió Araujo, quien entiende que esa disponibilidad limitada de ganado es uno de los elementos que sostiene al mercado.
Reposición demandada
La reposición también mantiene un buen nivel de demanda. Araujo explicó que el ajuste reciente del ganado gordo provocó cierta cautela entre los compradores, aunque sin llegar a cortar la operativa. “Hubo un poquito de parate para ver cómo seguía, pero siguió bien, hay demanda”, comentó.
En las ventas por Pantalla Uruguay se observaron categorías que ajustaron entre 1% y 2% en el valor por kilo, aunque Araujo señaló que, al considerar los valores al bulto, en algunos casos los animales terminaron comercializándose incluso por encima de referencias anteriores.
Respecto a la zafra de reproductores, consideró que las condiciones continúan siendo favorables para la cría.
“Es un momento del criador y las perspectivas son muy buenas”, sostuvo.
A su juicio, podría incluso registrarse una oferta ajustada de reproductores: “Para mí va a faltar toro”. Los valores vienen por encima del año pasado, aunque la relación con el precio del ternero continúa siendo favorable frente a otras zafras.




