El sector apunta a que la Unión Europea autorice al menos el tránsito de animales hacia terceros países, ya que la única aerolínea carguera disponible hace escala en Frankfurt y deja a los exportadores casi sin alternativas.
Fernando Jaume, de Sarguil, explicó en el programa Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria que el origen del problema se remonta a unos dos meses atrás, cuando la Unión Europea le pidió al MGAP un plan de vigilancia sobre la surra. Según indicó, el ministerio sí contaba con un sistema de vigilancia que permitió detectar el foco en Tacuarembó, pero la información solicitada por Europa no se envió dentro de los plazos esperados.
"Europa venía solicitando un plan de vigilancia para la enfermedad y el ministerio no dio respuesta en ese momento. En base a esa falta de información decidieron cerrar las fronteras", señaló.
La suspensión golpea especialmente la logística: Lufthansa es la única aerolínea que transporta equinos regularmente desde Uruguay, con escala en Frankfurt, lo que deja a los exportadores prácticamente sin alternativas para llegar a destinos como Emiratos Árabes Unidos. Entre los mercados afectados figuran Alemania e Italia, receptores de caballos criollos, de polo y de salto.
Mientras avanza el trámite para recuperar la habilitación sanitaria plena, el sector apuesta a una solución más inmediata: que se autorice nuevamente el tránsito hacia terceros países, una alternativa que el propio MGAP viene planteando ante las autoridades europeas, dado que Emiratos Árabes Unidos no exige certificación por surra para el ingreso de equinos. Cambiar la ruta aérea para evitar Europa es otra opción sobre la mesa, aunque Jaume reconoció que encarecería significativamente el flete y solo sería viable con un volumen importante de animales.
Según el empresario, la documentación presentada por Uruguay ya habría recibido una aceptación informal, y ahora resta que los 27 Estados miembros validen formalmente la decisión.
"Nos informaron que están recorriendo el proceso país por país y esperando la aprobación de todos los miembros para oficializar la resolución", comentó.
Jaume consideró poco probable que el episodio derive en consecuencias comerciales con otros socios relevantes, como Brasil, Argentina o Emiratos Árabes Unidos, que no exigen certificación por surra y comercian con Uruguay pese a que la enfermedad también está presente en la región.
De todas formas, remarcó que el episodio deja una lección para el futuro: "Es una manchita que obliga a estar más atentos para que no vuelva a suceder, sobre todo cuando un mercado como la Unión Europea solicita información sanitaria que debe responderse en tiempo y forma".
