Un trader brasileño estimó que los últimos embarques dentro de cuota desde Brasil se producirán a fines de mayo o principios de junio, como máximo. La fuente descartó el rumor sobre un posible cambio en el criterio de contabilización de la cuota . “Los chinos no van a mover nada. Eso es puro rumor”, dijo en diálogo con World Beef Report (WBR).
En la misma línea se manifestó otro bróker: “Mucho rumor de cuota, pero me parece que es más por lo que se lee que lo que pueda pasar”. En su visión, el posible ajuste de cuota para Brasil dependerá del comportamiento exportador global del país, no de negociaciones puntuales.
El operador planteó un escenario de difícil colocación para los volúmenes que quedarán fuera de cuota. Según su análisis, con 100 a 120 mil toneladas sin destino claro, los mercados alternativos no alcanzan a absorber el excedente. Estados Unidos está con precios muy altos y aceleraría compras solo si Brasil baja valores. Canadá ya enfrenta presión política por el ingreso de carne brasileña. Argelia tiene su ritmo propio y no crecerá significativamente. Egipto, Irán y Medio Oriente también muestran menor actividad. “Si logran colocar 30 a 40 mil toneladas, todavía hay 60 a 80 mil toneladas. ¿A dónde se venderán?”, graficó.
La tesis del trader es que los frigoríficos de Brasil deberán ajustar los precios hacia abajo para mantener el nivel de actividad, sin llegar a una baja del 55% (el sobrearancel de China), pero sí de un valor importante —estimó entre 30 y 35%— esperando que el cliente chino absorba la diferencia restante por unos cuatro meses hasta noviembre, cuando ya se comience a cargar para la cuota 2027.
En ese período, anticipó que la faena debería frenarse, el precio del ganado bajar y el mercado reordenarse.

