El balance, realizado en una jornada interinstitucional en Paysandú, incluyó la incorporación de 19 agentes sanitarios y la meta de duplicar la producción de hemovacuna en el próximo año.
A un año de su lanzamiento, el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata hizo un balance de lo actuado y proyectó nuevas acciones en la Jornada Interinstitucional sobre el Control de la Garrapata, realizada el 4 y 5 de setiembre en la Estación Experimental Mario A. Cassinoni (EEMAC), en Paysandú.
El encuentro, que reunió a más de un centenar de participantes de forma presencial además de quienes lo siguieron a distancia, abordó componentes que van más allá del control del parásito: resistencia, tristeza parasitaria, uso responsable de medicamentos veterinarios, residuos, inocuidad, mercados, investigación y educación sanitaria.
El coordinador del Plan, Carlos Fuellis, planteó la instancia como una oportunidad para "rendir cuentas": "Revisemos qué se ha hecho, qué está en curso y en qué estamos en falta". Se mostró conforme con el camino recorrido, aunque advirtió que enfrentar la problemática requiere constancia y trabajo sostenido en el tiempo.
Más presencia en el campo
Uno de los ejes que se profundiza es el trabajo directo en los establecimientos. El director general de Servicios Ganaderos, Marcelo Rodríguez, explicó que el MGAP viene realizando recorridas para conocer la situación sanitaria, conversar con productores y promover, cuando corresponda, planes de saneamiento junto a veterinarias y veterinarios.
El trabajo, que comenzó en Artigas, se extendió a Rivera, Cerro Largo, Salto y Treinta y Tres, mientras se evalúa ampliarlo a otras zonas. Según Rodríguez, la orientación no es sancionatoria, sino de acompañamiento, y recomendó a los productores usar el test de multirresistencia para saber qué productos siguen siendo efectivos en cada establecimiento. A este despliegue se suma la incorporación de 19 agentes sanitarios veterinarios, que se distribuirán en distintos departamentos.
Más producción de hemovacuna
En materia de prevención de la tristeza parasitaria, Fuellis destacó el crecimiento en el uso de la hemovacuna: de unas 8.000 dosis demandadas en 2017 a alrededor de 600.000 dosis actualmente, aunque señaló que aún hay margen para ampliar su utilización.
Rodríguez adelantó que se trabaja en un nuevo módulo de producción de hemovacuna en Dilave Paysandú, con el objetivo de alcanzar unas 500.000 dosis desde esa sede durante el próximo año.
El decano de la Facultad de Veterinaria, José Passarini, señaló que distintos equipos de la institución participan en pruebas de vacunas, producción de hemovacuna, estudios de resistencia y detección de residuos, en lo que definió como "un trabajo de largo aliento, con pequeños hitos". Advirtió además que el problema ya no puede analizarse solo desde lo sanitario, por las posibles consecuencias comerciales de los residuos sobre la actividad de los frigoríficos y el empleo.
Fuellis remarcó que los resultados no conformes pueden reducirse con decisiones concretas: uso correcto de los medicamentos veterinarios, respeto de los tiempos de espera y seguimiento de las indicaciones de las etiquetas.
"Entre todos tenemos que internalizar una nueva cultura de trabajo", sostuvo.
Rodríguez señaló que este es uno de los temas que más preocupa actualmente a la Dirección General de Servicios Ganaderos por sus posibles consecuencias sobre los mercados, y que el ministerio sigue trabajando sobre las observaciones recibidas.
Fuente: MGAP


