El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció este miércoles la imposición de aranceles "recíprocos" contra decenas de países, entre ellos las principales economías del planeta, a las que acusó de prácticas comerciales injustas contra su país, consignó la BBC.
Las medidas arancelarias, anunciadas en un discurso desde la rosaleda de la Casa Blanca en lo que Trump describió como el "Día de la Liberación", incluyen gravámenes de un mínimo del 10% a todas las importaciones a Estados Unidos, en el cual cayó Uruguay, y que entrarán a regir entre el 5 y el 9 de abril.
El mandatario presentó una tabla que incluye aranceles superiores al 10% para decenas de países, incluidos los de la Unión Europea (20%) y China (34%). En ese listado no aparecen Canadá y México, principales socios comerciales de EEUU, que según la Casa Blanca quedan exentos de los aranceles recíprocos. No se librarán, sin embargo, del arancel del 25% anunciado por Trump para todos los automóviles fabricados en el extranjero.
El mandatario argumentó que los aranceles son una respuesta a los impuestos directos e indirectos que otros países aplican a los productos de Estados Unidos. "Nos cobran, les cobramos. ¿Cómo puede alguien molestarse?", alegó.
Trump mostró un gráfico mientras hablaba en la Casa Blanca que indicaba que Estados Unidos cobraría un impuesto del 34% sobre las importaciones de China, de 20% sobre las importaciones de la Unión Europea, de 25% sobre Corea del Sur, 24% sobre Japón y 32% sobre Taiwán.
“Firmaré una histórica Orden Ejecutiva que instituye aranceles recíprocos a países de todo el mundo. Recíprocos quiere decir: ellos nos lo hacen a nosotros, y nosotros se lo hacemos a ellos”, dijo en la Casa Blanca. “Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, de la historia de Estados Unidos”.
Su administración cree que estas medidas servirán para estimular la producción nacional y crear empleos en el sector manufacturero, además de recaudar unos US$ 600.000 millones anuales, según estimó el asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro.
De esta manera, Estados Unidos pasará de un arancel promedio de 2,5% a uno de 10%, lo que seguramente elevará la inflación y podrá repercutir en la actividad económica. La reacción inicial de los mercados fue negativa, con el S&P500 cayendo 3.4% y el Nasdaq 3.6%.