La posición julio de la oleaginosa volvió a cerrar en alza apoyada por expectativas de mayores compras chinas. En cambio, el maíz y el trigo diciembre fueron presionados por el avance de las cosechas y por las favorables condiciones de los cultivos en Estados Unidos.
La soja cerró el viernes su segunda semana consecutiva al alza en Chicago, aunque con avances modestos. Los contratos julio y noviembre sumaron 0,31% y 0,73% respectivamente, cerrando en US$ 413,83 y US$ 417,59 la tonelada. El impulso vino principalmente de los subproductos: el aceite recuperó 2,31% —apuntalado por la demanda del sector biodiesel—, y la harina avanzó 1,89%.
Entre los factores que traccionaron al alza se destacó una señal desde China, donde el vocero del Ministerio de Comercio confirmó que ambas potencias acordaron establecer un consejo comercial para discutir cooperación, incluidas reducciones arancelarias recíprocas. El USDA, por su parte, relevó ventas de soja 2026/2027 por 902.200 toneladas en la semana, más del doble que el reporte anterior, con China entre los compradores.
Bajas para trigo y maíz
El maíz y el trigo tuvieron una semana adversa. La caída del petróleo —que retrocedió 9,52% en la semana, de US$ 76,51 a US$ 69,23— presionó sobre ambos cultivos. El maíz acusó además el avance de la cosecha de la safrinha en Brasil, mientras que el trigo fue golpeado por el rápido progreso de la cosecha de invierno en el hemisferio norte.
El trigo diciembre perdió US$ 4,5 (US$/t 223) también terminó la semana con saldo negativo luego de dos semanas de recuperación. La presión provino del rápido avance de la cosecha de invierno en Estados Unidos, de los pronósticos de lluvias favorables para el trigo de primavera y de mejores perspectivas productivas en Ucrania. Además, la reapertura del Estrecho de Ormuz favoreció una baja en los fertilizantes, un factor que el mercado interpreta como potencialmente positivo para la producción del hemisferio sur.
Con Granar Research

