La creciente inestabilidad política en Irán volvió a introducir tensión en la cadena internacional de suministros de fertilizantes y ya se refleja en los precios de la urea a nivel global. Además, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió públicamente que podría intervenir si el régimen iraní continuaba reprimiendo a la población, señal que el mercado interpretó como un cambio relevante en el escenario geopolítico.
El 12 de enero, esa advertencia se tradujo en un anuncio concreto: la aplicación de una tarifa del 25% a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán. La medida introduce un factor adicional de incertidumbre para el comercio internacional y plantea interrogantes sobre su alcance. Más allá de si la decisión se materializa plenamente, el anuncio ya opera como un elemento disuasorio.
El riesgo de represalias es suficiente para condicionar la conducta de importadores, operadores y gobiernos, especialmente en un contexto de antecedentes recientes de decisiones unilaterales por parte de la administración estadounidense.
Irán es un actor estratégico en el mercado de fertilizantes nitrogenados. Es el tercer mayor productor mundial de gas natural y cuenta con una capacidad instalada de producción de urea cercana a los 9 millones de toneladas anuales.
Además, abastece de materia prima a países vecinos que también participan en la elaboración de este insumo clave. Un agravamiento del conflicto podría generar disrupciones comerciales y logísticas, especialmente en el estrecho de Ormuz, con efectos directos sobre los flujos de petróleo, gas y fertilizantes.
La experiencia reciente refuerza esta lectura. Durante 2025, en el marco de la escalada del conflicto entre Israel e Irán con intervención de Estados Unidos, la cotización internacional de la urea llegó a registrar subas del 25%.
En el escenario actual, el mercado volvió a reaccionar con rapidez: el precio futuro de la urea granulada FOB Medio Oriente avanzó 3,7%, aun sin una intervención efectiva, confirmando que el riesgo geopolítico ya está siendo internalizado.
Según el análisis de Safras & Mercado, divulgado la pasada semana, la urea iraní se negocia actualmente en torno a US$ 400 por tonelada FOB, valor que refleja tanto las tensiones geopolíticas como restricciones productivas previas, asociadas al racionamiento de gas natural y a un contexto global ya ajustado por las cuotas de exportación de China.
